No siento la inspiración que debería tener ahora mismo, no siento esas ansias por escribir, esas ganas de contar algo, o simplemente hablar de alguien. Me siento vacía, incompleta, cómo si nada en estos momentos me hiciera cambiar la expresión que tengo ahora mismo en la cara.
Alguien un día me dijo que la primera sonrisa del día, es la más importante, la más especial, pero desde que me he levantado, no la he puesto en ningún momento en mi boca.
Anoche me di cuenta de que la música no me complementa, ni siquiera el baile, ni las personas que puedan ir detrás mía, nada me hace sentir cómo antes. Ya no tengo ese ego que me hacía creerme superior, invencible un sábado por la noche... No encontré satisfacción en esas personas que me cogieron de la cintura, ni esas que se me acercaban a la cara con la intención de besarme, no encontré un mínimo de ''placer'' en esa botella que casi siempre me hacía elevarme y evadirme lejos de la realidad. Recuerdo que hubo un momento de la noche en la que una chica se me acercó, era espectacular, de esas en las que todo el mundo suele fijarse, las ''sin compromiso'' las de ''puedo tener a quién quiera sólo con moverme un poco'' sinceramente era preciosa... Me quedé sin saber que decir al escuchar: '¿Que haces aquí sola? Ven conmigo y te invito a beber algo' por un momento pensé ''¿Esta chica me está hablando a mi?'' y sí, efectivamente, me estaba mirando a los ojos mientras me sonreía, (una debilidad en mi, es una sonrisa bonita) pero me quedé ahí, sentada, mirándola con mil pensamientos en la cabeza mientras le dije con tacto 'lo siento, ahora no me encuentro bien' ella se quedó casi paralizada al escuchar esas palabras, supongo que sabría que en otro momento seguramente hubiese ido sin ni siquiera pensarlo. En ese momento me giré hacía otro lado, miré la hora y pensé en lo lejos que estaba mi cama de allí, entonces alguien me pasó la mano por encima del hombro y suave, me dijo al oído '¿Que te pasa, peque?' cerré los ojos por un momento y contesté con una sonrisa de esas desganadas 'Nada tonta, ¿que me va a pasar?' la conversación terminó dentro de aquella discoteca con un ''Suavemente bésame de Elvis Crespo'' pero aún suenan aquellas palabras en mi cabeza, ¿que me pasa? ¿porque nada es igual que antes? Sé bien cual es la respuesta aunque no quiero escucharla, la evito, no la quiero ni siquiera pensar... ¿para qué? no creo que me haga falta, pero entre más me contradigo, más veces me lo pregunto, tratando de encontrar otra respuesta diferente a la que en realidad sé de sobra.
Es hora de empezar de cero, de construir nuevos caminos, de hacer historias en ellos, de caminar por otros lugares, de tener sonrisas al despertar, al atardecer y al irme a dormir, de tener nuevos sueños, nuevas realidades.

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